martes, 28 de julio de 2009

¿Estudiar economía modifica el carácter?

En el artículo de Ferraro, Pfeffer y Sutton (2005: 14) que comentamos en otra ocasión viene una afirmación sorprendente que copio literalmente:

A growing body of evidence suggests that self-interested behavior is learned behavior, and people learn it by studying economics and business.

El artículo cita varios estudios que comparan, en experimentos controlados, la conducta de estudiantes de economía con la de otros estudiantes, encontrando que los primeros son más propensos a actuar pensando exclusivamente en función de su propio interés, es decir, en conformidad con el supuesto básico de la teoría económica. En uno de los estudios citados, Miller (1999: 1055) concluye lo siguiente:

The experience of taking a course in microeconomics actually altered students' conceptions of the appropriateness of acting in a self-interested manner, not merely their definition of self-interest.

Si Miller está en lo correcto, entonces la pesada carga de teoría económica que reciben los estudiantes de Management (tanto licenciatura como posgrado) en la mayoría de las escuelas de negocios, les comunica una visión del mundo en la que cada individuo -y presumiblemente cada empresa- debe ocuparse únicamente de sus propios intereses, puesto que obrar de otro modo sería irracional.

Si esto es así, entonces parecería que la enseñanza de la ética en los programas de negocios entra necesariamente en conflicto con la enseñanza económica, porque la ética suele exigir ocuparse también de los intereses de los demás. En futuras ocasiones habrá que profundizar en esta disyuntiva que enfrentan las escuelas de negocios.


Ferraro, F., Pfeffer, J. & Sutton, R. I. (2005) Economics language and assumptions: How theories can become self-fulfilling. Academy of Management Review, 30: 8-24.

Miller, D. T. (1999) The norm of self-interest. American Psychologist, 54: 1053-1060.

domingo, 19 de julio de 2009

La misión es formar líderes

Uno de los protagonistas en estos debates es Jeffrey Pfeffer, quien sacó hace poco un artículo (disponible aquí) en el que hace notar que la misión de las escuelas de negocios, si nos basamos en lo que dicen en su propia propaganda, es formar líderes de negocios (business leaders). A continuación, Pfeffer critica severamente los indicadores que utilizan las escuelas para medir el logro de su misión, y sugiere que la verdadera misión que se oculta tras la retórica es el éxito profesional de sus egresados.

Aunque le doy la razón a Pfeffer de que las escuelas deberían declarar con mayor franqueza su misión, no veo una disyuntiva necesaria entre el éxito profesional de sus egresados y el ejercer responsablemente posiciones de liderazgo en organizaciones de negocios. Tampoco parece que los dos factores siempre vayan juntos: mucho depende del carácter de las personas. De ahí la continuada relevancia del debate sobre si las escuelas deben o no intentar formar el carácter de sus egresados.

Fernando Fragueiro piensa que sí deben hacerlo, como comenta en este editorial para el Financial Times. Aunque, claro, ello abre a discusión sobre los criterios con los cuales debe intentarse esa formación de carácter. Pero de ello hablaremos en otra ocasión.

viernes, 10 de julio de 2009

Respuesta de un economista

Robert Kaplan es un distinguido economista, profesor de la Booth School of Business de la Universidad de Chicago. Esta es la respuesta que da a Robert Sutton en el debate online organizado por la Harvard Business School, Como arreglar las escuelas de negocios. Pienso que su conclusión es muy interesante porque refleja el pensamiento de muchos profesores de Economía que trabajan en Escuelas de Negocios. Esto es lo que dice en el cierre de su artículo:

Finally, Sutton does not really present a viable alternative. He believes that business schools should teach the nitty gritty of leadership and organization life. The challenge in doing this is that the nitty gritty often becomes just a collection of stories or anecdotes that cannot be generalized. The advantage of economics and the other academic disciplines is that they provide general, actionable frameworks that can be applied to new circumstances. In fact, this is probably a large part of reason the economics-type analysis has crowded out some of the other areas in the social sciences.

Kaplan piensa que el Liderazgo sólo se enseña mediante anécdotas no generalizables, y que otras disciplinas "no académicas" entre las ciencias sociales no proporcionan, como la Economía, marcos científicos y generalizables que puedan aplicarse conforme cambian las circunstancias. Aunque no la menciona por nombre, es de suponer que Kaplan está pensando en el Comportamiento Organizacional, disciplina estándar de muchos programas de MBA, donde se aborda en profundidad el tema del Liderazgo, con mayor provecho, creo yo, que desde los modelos propuestos por la Economía.

Basta por hoy decir que, con esta postura, Kaplan parece confirmar la crítica de Sutton de que los economistas menosprecian el análisis de la conducta humana realizado por otras disciplinas. En otra ocasión examinaremos por qué algunos supuestos adoptados por economistas como Kaplan están totalmente contraindicados cuando se desea ejercer un Liderazgo con los empleados de una organización.

viernes, 3 de julio de 2009

Hacer del Management una profesión

El otro día comentábamos acerca del MBA Oath que por propia iniciativa adoptaron los graduados de la última generación del MBA de Harvard. Max Anderson, alumno de esa generación, fue quien tuvo la idea del Código. Recientemente escribió un editorial para el Financial Times donde explica sus motivos, y reconoce la influencia que tuvieron sobre él dos profesores de Harvard, Nitin Nohria and Rakesh Khurana.

Nohria y Khurana sostienen que la dirección de empresas debería ser una verdadera profesión, en el sentido de que para ejercerla se necesitara una licencia potencialmente revocable, como sucede con los abogados y los médicos en Estados Unidos. Publicaron estas ideas, y la redacción original de MBA Oath, en un artículo del Harvard Business Review, del cual se puede consultar una versión condensada aquí. Claro que la idea de exigir una licencia para ejercer el Management no está exenta de dificultades ni de opositores distinguidos, como comentaremos en otra ocasión.


Khurana, R. y Nohria, N. (2008) It's time to make Management a true profession. Harvard Business Review. Oct2008, Vol. 86 Issue 10, p70-77.